Archivo de Octubre de 2011

Cómo “desenchufarnos” de las frustraciones diarias, “enchufándonos” en los sitios web de bingo

El bingo, y algunos otros juegos y actividades pueden ser una gran manera de relajarnos y de “desenchufarnos” de las exigencias, obligaciones y el estrés de la vida diaria. Y hay algunos trucos que podemos poner en práctica para en verdad alejarnos un poco de nuestro mundo y dejarnos seducir por la burbuja cibernética y sus encantos ocultos.

Como hemos dicho ya en numerosas ocasiones, debemos primero cumplir con nuestras obligaciones, dando prioridad a los asuntos más importantes. Luego, al finalizar la jornada, y al haber realizado ya nuestras tareas de importancia, nos quitamos los tacones, calzamos nuestras pantuflas, vestimos un atuendo más casual y, quizás incluso con una copa de vino en la mano izquierda, podemos entregarnos al placer de la práctica del juego.

Para poder en verdad disfrutar de las cosas y de las actividades, debemos hacer precisamente eso: entregarnos. No estar jugando y pensando a la vez de los quehaceres y pendientes. De igual modo que si estás haciendo fila para pagar las cuentas, no deberías estar pensando en el momento en el que podrás jugar al bingo: cada cosa tiene su momento, y su lugar y situación. Así, cuando finalmente tomes tu lugar frente al ordenador, procura liberar tu mente de las demás ideas. Claro: si fuesen temas de importancia, entonces aléjate de la pantalla, y dale prioridad a los asuntos. Pero si se trata de otras nimiedades, simplemente ponlas en pausa en tu mente, y dedícate a disfrutar unos minutos.

Quizás vivas en una ciudad muy bulliciosa. Quizás en tu edificio haya muchas familias con niños. Quizás incluso en tu propio hogar esté tu esposo viendo la tele, con un ruidoso partido del Real Madrid… antes de desesperarte, simplemente te recomendamos enchufar tus auriculares y poner alguna música de tu preferencia. Ya tenemos, entonces: ropa y calzado cómodo, un buen vino o alguna bebida, la mente libre de ideas y preocupaciones, y música especial.

Cumpliendo con estos simples rituales, podrás disfrutar al máximo de tus sesiones de bingo, ya que te entregarás a ellas por completo. Recuerda hacer sesiones cortas (por ejemplo, del tiempo que te lleve tomar esa copa de vino, o esa taza de té), y también procura que no sean un ritual diario, de forma tal que termine por transformarse en una rutina sin goce. Es mejor jugar menos días, pero a mayor intensidad, así realmente será para ti un momento especial, de recompensa, de relajación y de diversión.

El bingo, y algunos otros juegos y actividades pueden ser una gran manera de relajarnos y de “desenchufarnos” de las exigencias, obligaciones y el estrés de la vida diaria. Y hay algunos trucos que podemos poner en práctica para en verdad alejarnos un poco de nuestro mundo y dejarnos seducir por la burbuja cibernética y sus encantos ocultos.

Como hemos dicho ya en numerosas ocasiones, debemos primero cumplir con nuestras obligaciones, dando prioridad a los asuntos más importantes. Luego, al finalizar la jornada, y al haber realizado ya nuestras tareas de importancia, nos quitamos los tacones, calzamos nuestras pantuflas, vestimos un atuendo más casual y, quizás incluso con una copa de vino en la mano izquierda, podemos entregarnos al placer de la práctica del juego.

Para poder en verdad disfrutar de las cosas y de las actividades, debemos hacer precisamente eso: entregarnos. No estar jugando y pensando a la vez de los quehaceres y pendientes. De igual modo que si estás haciendo fila para pagar las cuentas, no deberías estar pensando en el momento en el que podrás jugar al bingo: cada cosa tiene su momento, y su lugar y situación. Así, cuando finalmente tomes tu lugar frente al ordenador, procura liberar tu mente de las demás ideas. Claro: si fuesen temas de importancia, entonces aléjate de la pantalla, y dale prioridad a los asuntos. Pero si se trata de otras nimiedades, simplemente ponlas en pausa en tu mente, y dedícate a disfrutar unos minutos.

Quizás vivas en una ciudad muy bulliciosa. Quizás en tu edificio haya muchas familias con niños. Quizás incluso en tu propio hogar esté tu esposo viendo la tele, con un ruidoso partido del Real Madrid… antes de desesperarte, simplemente te recomendamos enchufar tus auriculares y poner alguna música de tu preferencia. Ya tenemos, entonces: ropa y calzado cómodo, un buen vino o alguna bebida, la mente libre de ideas y preocupaciones, y música especial.

Cumpliendo con estos simples rituales, podrás disfrutar al máximo de tus sesiones de bingo, ya que te entregarás a ellas por completo. Recuerda hacer sesiones cortas (por ejemplo, del tiempo que te lleve tomar esa copa de vino, o esa taza de té), y también procura que no sean un ritual diario, de forma tal que termine por transformarse en una rutina sin goce. Es mejor jugar menos días, pero a mayor intensidad, así realmente será para ti un momento especial, de recompensa, de relajación y de diversión.

¿Jugar de pago o gratis?

Ya sea en salas y salones reales de bingo, en eventos de juego organizados por el club social, el deportivo o la Iglesia, o bien en los miles y miles de sitios web dedicados a bingo, la práctica nos ofrece un mundo de posibilidades diferentes de entre las que podremos elegir. Y una de ellas es, justamente, la práctica por dinero, por premios, o por diversión.

Dependiendo del sitio en donde llevaremos a cabo nuestra práctica del juego, ya tendremos una condición especial para el estilo. Es decir, si acudimos a la sala de bingo de un casino, sabremos que jugaremos de pago obligatoriamente. Si participamos en un evento social comunal, quizás paguemos nuestro derecho al juego y participemos luego sólo por premios. Pero el mundo virtual tiene la posibilidad más amplia en lo referente a la elección de juegos de pago y gratuitos, y en esta pequeña nota veremos algo al respecto.

Los sitios web nos ofrecen la práctica del bingo en diversas versiones. Ya sea totalmente online, o descargando algún programa; ya sea en bingo de 75 o de 90 bolas; ya sea en cartón lleno o en figuras… y, por supuesto, podemos elegir jugar de pago o en forma gratuita. Y esta elección dependerá en gran medida de nuestras intenciones en el juego.

Si queremos participar en busca de la posibilidad de capturar grandes botes de dinero en efectivo, entonces debemos jugar en sitios de pago. Para ello, debemos registrarnos en un sitio web que hayamos elegido, y hacer un depósito de dinero en efectivo, mediante una transferencia bancaria, o utilizando nuestra tarjeta de crédito, o algunas otras maneras. Una vez que hayamos “cargado” nuestra cuenta, podremos comenzar por jugar colocando apuestas de dinero real, y así participaremos por dinero (y quizás también algunos sorteos de premios).

Otra forma es jugar en sitios que permiten el juego de pago y gratuito. Generalmente se participa en mesas de juego por dinero ficticio, el cual luego podemos canjear por dinero real (hablando de pocas monedas por muchas “euros” ficticios, claro está). De este modo, podremos participar para ganar dinero ficticio e ir acumulándolo en nuestra cuenta, para que en un futuro podamos participar por dinero real, sin haber tenido que hacer una transferencia de dinero.

El juego gratuito, por su parte, es entretenido y relajante, aunque es muy difícil que alguna vez logremos capturar algún premio con ello, ya sea en objetos, servicios o dinero. Sin embargo, es muy frecuente que los sitios web hagan pequeños sorteos entre sus usuarios registrados, por pequeños premios, motivando así su permanencia en el sitio web.