Archivo de Septiembre de 2011

Asuntos de seguridad en los sitios web de bingo

La práctica del juego de bingo en su versión online o por Internet es un gran avance con respecto al disfrute y la diversión. Estos sitios web nos permiten disfrutar de juegos amenos como también de competencias enérgicas, y podemos incluso ganar buenos premios o capturar grandes cifras de dinero.

 

Pero debemos tener cuidado en qué portales y sitos web procedemos a nuestra práctica. En particular cuando se trata de sitios web de pago, en los que debemos proveer al organizador los datos de nuestra tarjeta de crédito, además de nuestros datos personales y de contacto. Pero tampoco debemos temer y abandonar la práctica: podemos aprender un poco al respecto, para saber en qué sitios podemos confiar, y de cuáles debemos alejarnos.

 

Los portales web pueden ser identificados como regulados y como seguros con algunas técnicas sencillas. La primera es la observación de la dirección de dominio: en lugar del tradicional “http:”, veremos un “https”, que significa que se trata de un sitio seguro. Pero este detalle no es excluyente. Por ello, será mejor buscar en el diseño de la página algún sello proveniente de una entidad reguladora, de la cámara de juegos de azar, o bien del gobierno, para saber si el sitio está inscripto y ha sido evaluado y regulado por tales organizaciones. Debemos verificar que el portal posee la correspondiente licencia para operar como prestador de servicios de juegos de azar, ya que esta licencia nos dará las pautas de que estamos tratando con una entidad responsable.

 

Pero además de la regulación, debemos tener en cuenta otros detalles concernientes a la actividad cotidiana del portal. Debemos, por ejemplo, asegurarnos que el sitio ofrezca servicio de atención al cliente las 24 horas, los 7 días de la semana. Y también, antes de registrarnos en el portal, podremos evaluar la calidad y la atención de este servicio, haciendo algunas preguntas sencillas o puntuales: tan sólo estamos evaluando cuánto tiempo demoran en contestar, con qué precisión lo hacen, y qué calidad exhibe este servicio.

 

Luego, y siempre importante, debemos leer con atención las cláusulas de términos y condiciones del portal. Recordemos que si elegimos registrarnos a este sitio, deberemos atenernos a estas reglas sin excepción. Si hay cláusulas con las que no estemos de acuerdo (en especial, en aquellas referidas a la divulgación de datos y a la protección de los usuarios), entonces simplemente no nos registramos allí y continuamos con nuestra búsqueda.

 

Y, por último, recuerda que no estás “obligada” a registrarte en ningún portal. Es decir: esta suscripción, así como el aporte voluntario de datos personales y financieros, se deberá exclusivamente a tus deseos. Si no estás segura de algo sobre el portal, tan sólo aléjate de él y sigue buscando, ¡hay miles entre las que puedes elegir!

Los hombres y el bingo: cómo explicar a nuestro esposo ¡que no queremos que nos acompañe! (sin herir sus sentimientos)


Nuestros esposos pueden ser una compañía ideal para el juego del bingo, siempre y cuando comparta con nosotras nuestras intenciones en el juego. Es decir: si vamos a una sala de bingo para ganar premios, y él también tiene este deseo, entonces puede ser nuestra pareja de juegos especial.

Sin embargo, a veces queremos ir a los eventos, a los torneos del club o de la Iglesia, y queremos disfrutar de unas rondas de bingo a la vez que socializamos con personas nuevas, o bien que nos comentamos los últimos chismes y novedades con nuestras amigas, y la presencia de nuestro esposo comienza a convertirse en todo un obstáculo para ello. Pero, ¿cómo hacer para explicarle todo esto sin herir sus sentimientos?

Pues bien, hay ciertas formas de hacerlo. Todo depende del tipo de relación y de comunicación que exista dentro de la pareja. Hay matrimonios que son perfectamente capaces de enunciar el problema y proponer una solución efectiva sin que los sentimientos se vean involucrados (¡suertudos ellos!), pero en la mayoría de las parejas, este no es precisamente el caso. Entonces, debemos buscar otras formas de hacerle saber a nuestro esposo que ya no deseamos su compañía, sin decir esas mismas palabras.

Podemos por ejemplo, comentarle lo bien que lo pasamos con nuestras amigas, “ya que los hombres no suelen entender estos asuntos”. También podemos jugar un poco más sucio, y al llegar a casa relatarle todos los chismes y novedades aprendidas, hasta saturarlo de información que le será totalmente intrascendente. Luego, le explicamos que eso es lo que queremos del bingo, y el por su cuenta dejará de exponerse a tales trivialidades, que nos atraen con tanta fuerza.

En el caso del juego online, pues es un poco más complicado, ya que probablemente lo jugaremos desde la casa compartida. Una manera de explicarle que queremos jugar en solitario, es decirle que “este juego me permite desenchufarme de la vida real por unos instantes”, y procurar que comprenda que no es que no queremos su compañía, sino que deseamos un momento de soledad y relax.

A fin de cuentas, sólo tú sabrás cómo hablarle a tu esposo, con palabras y tonos que él comprenda, y que no le hagan sentir mal. Pero ten confianza y hazlo, para que a la larga no termines tú también por privarte de esta práctica, o por hacerla sin que sea del 100% de tu agrado.

Los hombres y el bingo: cómo incluir a nuestros esposos

 

Ya sea en la práctica online por Internet, o en la práctica en casinos y salones de bingo especializados, la actividad es una de esparcimiento y relajación, sin mencionar, también de diversión. Y a todas nos ocurre que aquellos de lo que disfrutamos, aquello que nos entretiene y nos ayuda a relajarnos, queremos luego compartirlo con nuestros seres más queridos. Y nuestros esposos son, generalmente, a quienes queremos involucrar en este mundo de entretenimiento y disfrute, aunque a veces cueste un poco convencerlos a ello.

Hay muchas formas de incentivar a nuestros esposos a la práctica del bingo. En primer lugar, debemos explicarles que el juego no es para abuelitas n las tardes de domingo: debemos demostrarles que hoy se practican torneos y campeonatos que mezclan a las distintas generaciones, y que la práctica ha sido acogida por grandes, adultos, jóvenes y niños por igual. Y, para ello, la versión virtual del juego del bingo es ideal.

Ya que podemos jugar al bingo desde la tranquilidad de nuestro hogar, podemos elegir el momento más adecuado para introducir a nuestros esposos a su exploración. Podemos elegir algún sitio web cuyo diseño sea del agrado de nuestro marido, y servir una copa de vino extra, preguntándole si desea acompañarte. Mediante van pasando las rondas de juego, podemos incluso hacernos las distraídas y no marcar alguno de los números cantados, para que él sea quien “lo descubra” y se sienta parte importante del juego.

También, por qué no, podemos iniciar una ronda y excusarnos para ir al tocador, solicitando a nuestro esposo que custodie nuestro cartón virtual por unos minutos. Ya verás que en muy poco tiempo, tu marido te acompañará a la práctica del juego con gran gusto.

Convencerlo de asistir a los salones de bingo es una cosa muy diferente. Es casi más complicado, pero también hay manera de hacerlo. Podemos pedirle que nos lleve en su automóvil hasta la Sala, y así podrá ver a las personas que ingresan al salón, confirmando con sus propios ojos que no sólo son mujeres, sino también hombres de todas las edades. Y, claro está, el tema de los premios también es un motivo de peso: quizás, al comentarle los premios de dinero en efectivo, de viajes, de bebidas y alimentos, de cupones para cenas en restaurantes y de tantos otros tipos que podría ganar, se convenza de darle la oportunidad a este grandioso juego, y encontraremos así a un compañero ideal para la práctica.

Cómo incluir al bingo entre las actividades diarias

 

El bingo, como tantos otros juegos, puede ayudarnos a relajarnos, a descansar un poco, al tiempo que nos entretiene e incluso nos da la posibilidad de conquistar algunos premios o gratificaciones. Sin embargo, a veces la práctica de estos juegos se torna en algo complicado, cuando tenemos en cuenta las tantas otras actividades y obligaciones con las que debemos cumplir en nuestros días cotidianos.

En este asunto, la llegada de Internet y de los sitios web de juego de bingo online ha sido un gran avance. Gracias a estos portales podemos aprovechar cada minuto libre que poseamos para entretenernos, sin tener la obligación de cumplir con sesiones enteras, ni estar obligadas a participar de torneos contra otros participantes, en vivo.

Claro que debemos tomar a esta actividad como un juego de azar, y debemos cumplirla con seriedad y responsabilidad. Por eso, nos dedicaremos a la práctica cuando hayamos ya cumplido con nuestras demás obligaciones y tareas aplazadas, de modo de considerar el juego de bingo como nuestro premio y recompensa por haber culminado ya los pendientes.

Supongamos un día cotidiano. Nuestros hijos ya han crecido lo suficiente como para valerse por ellos mismos, y nuestros esposos salen temprano a cumplir sus obligaciones laborales. Nos despertamos, nos vestimos, y salimos a la calle a cumplir también con nuestras propias obligaciones. Al regresar a casa, debemos seguir haciendo nuestras labores, quizás de limpieza y atención del hogar, quizás debamos preparar la cena. Y luego, tenemos algunos minutos disponibles para relajarnos. Son pocos minutos, no podemos acudir a una sala de bingo, ya que tan sólo el trasladarnos hasta allí nos llevaría demasiado tiempo.

Así, en lugar de  sentarnos a ver la televisión, podemos encender el ordenador y conectarnos a un sitio web gratuito, de juego de bingo individual. De este modo, podremos jugar a gusto, y si debemos dejar nuestro asiento por algunos minutos no nos veremos obligadas a abandonar la mesa o el torneo.

De igual modo, podemos encender el ordenador e ir jugando algunas rondas mientras hacemos la comida, o mientras horneamos un rico pan, e incluso podemos tomar pequeños recreos (jugar, por ejemplo, dos rondas) a cada pausa que hagamos en nuestras tras labores.

De este modo, la práctica de juegos online nos permiten relajarnos y entretenernos, sin que esto interrumpa nuestras demás actividades. Siempre debemos hacerlo con responsabilidad, priorizando nuestras tareas más importantes y nuestras obligaciones, y así podremos realmente disfrutar de los pocos minutos libres, dedicándolos al juego del bingo online.

Descubriendo el bingo on line

 

Para quienes crecimos practicando este juego entre nuestros familiares y amigos, la aparición del bingo virtual fue un verdadero adelanto, al que debimos acostumbrarnos. Comenzamos con algo de temor, debido mayormente al miedo a equivocarnos y al desconocimiento de las técnicas propias de Internet. Sin embargo, el bingo online es muy sencillo de aprender y de practicar, si tan sólo conocemos algunos detalles al respecto.

Para practicar el bingo online necesitamos de un ordenador con conexión a Internet. Luego, podemos utilizar los motores de búsqueda y los navegadores o exploradores web para hallar el sitio de juegos que sea de nuestro mayor agrado. Hay que tener en cuenta que hay –literalmente- miles de sitios web dedicados a juegos de azar, los cuales incluyen al bingo en casi todas sus variantes, por lo que quizás quieras hacer una breve investigación antes de elegir un sitio. Cuando comiences a explorar, encontrarás sitios web de pago, sitios gratuitos, sitios en los que pueden jugar mediante Internet, y sitios que requieren de la descarga de algún software para la práctica del juego. Te recomendamos comenzar por un sitio gratuito en el que puedas jugar desde Internet, para interiorizarte con las técnicas, y luego elijas otro sitio de acuerdo a tuis expectativas e intereses.

Hay muchas personas que desconfían de los sitios web de juegos de azar, y con justa razón. Por ello, procuraremos elegir un portal que posea certificaciones de seguridad, e incluso puedes comenzar por practicar el juego en un portal que no te pida ningún tipo de registro ni de datos personales, hasta tanto no te sientas cómoda y confiada de proveer esta información.

Y en lo que respecta a las diferencias entre el bingo “real” y el bingo virtual, pues hay mucho por decir. Claro que el bingo online no posee esa relación cara a cara con otras personas, pero sí tiene una gran ventaja: te evitas el murmullo constante y el ruido de ambiente, no debes cumplir con horas de ingreso y egreso (los portales funcionan las 24 horas a diario, todos los días del año, y hay torneos y partidas comenzando constantemente) y, si bien se deben respetar las normas básicas del sitio y de respeto hacia los demás integrantes de la partida –si los hubiera, ya que en muchos portales puedes jugar de manera independiente-, no necesitas cumplir con ningún código de vestimenta. ¡Puedes practicarlo incluso vestida e tu traje de baño o en tu pijama!

El juego de bingo como actividad social para todas las edades

 

Muy lejos han quedado los días en los que el juego de bingo era percibido como una actividad para abuelas, en las tardes de Domingo. Hoy el bingo es una práctica social adecuada para todas las edades, que no sólo entretiene, sino que además también educa y permite ayudar a la comunidad o reunir fondos para buenas causas.

Debido a su facilidad, el bingo es adecuado para grandes y pequeños, desde que se tenga el conocimiento adecuado de los números. Es una actividad ágil, que puede ser practicada en familia o entre amigos, con o sin apuestas, ganando premios, o siquiera conquistando el título de campeón tan sólo de palabra. Y no sólo es un juego divertido, también es una práctica educativa que puede ayudar a educar a los pequeños en los números o en técnicas de memoria y agilidad mental.

En las escuelas y centros educativos se puede utilizar cartones especialmente diseñados, por ejemplo, con figuras de animales, con diversos colores o con números hasta cierto rango, de modo de incentivar a los niños a la práctica. Luego, la temática o los rangos numéricos pueden ir adquiriendo mayor complejidad.

Entre jóvenes el bingo es una actividad entretenida, que puede ser acompañada de pequeñas apuestas, logrando así que una noche cualquiera sea toda una velada con rondas de juegos que impulsen la sana competencia, la concentración, y la sana diversión. Entre los más adultos las apuestas suelen ser reemplazadas por premios, ya sea una copa de una bebida especial, o el título de campeón en ese grupo de pares, hasta la defensa de tal galardón en la próxima sesión de juegos.

En Iglesias, centros comunitarios y otras entidades, los juegos de bingo pueden ser utilizados para reunir fondos para diversas causas. Por lo general, se fija un precio por cartón (y una cantidad máxima de cartones por participante), y de este dinero se calcula un porcentaje destinado a los premios, mientras que el dinero recaudado puede ser puesto en buen uso para reparaciones, compras de alimentos o miles de otros usos comunitarios. De esta manera, los participantes logran entretenerse sanamente, mientras que colaboran con su comunidad.

Y quizás lo mejor del juego de bingo es que es una de las pocas actividades que puede ser compartido por abuelos, padres e hijos por igual. De este modo, logra unir a la familia y a los grupos sociales, creando lazos a partir de la práctica de una actividad entretenida y ágil, todos motivados por su práctica y en busca de una misma meta.